3.6.07


El sol todo lo transforma.
Todo aquello que parece brillar por sí mismo cuando él no está,
luce imperfecto y ajado frente a su presencia.

El sol muestra los detalles más escondidos,
evidencia las cicatrices más ocultas.

Nada se le escapa al sol.

Y todo aquello que repta en las oscuridades de la noche,
tarde o temprano le rinde tributo a su realeza.

El sol comparte su alegría,
hace resplandecer a las cosas que toca,
convenciéndolas casi de que ese brillo feliz es propio de ellas.

¡He aquí la amabilidad del sol!:
no busca brillar para aumentar su poderío,
como sucede con la oscuridad.

El sol brilla para alegrar los paisajes,
para hacer sentir parte a los bichitos más insignificantes
de una homogénea y calurosa comunidad.

El sol, en sus intenciones, es universalista.

Incluso si lejos, lejos de este sistema
hubiera otra estrella igual de generosa,
hace falta la voz de algún testigo que cante sus gracias
para compararle con la donación gratuita del sol.

Por eso, refuerzo mi teoría de que el sol
es la estrella más simpática e inteligente del universo:
porque eligió esta galaxia para alumbrar la vida,
donde sabía que iba a haber seres que le iban a devolver la sonrisa.



2 comentarios:

Thiago. dijo...

Mandame un par a casa. Please.

Silvia dijo...

un par de qué?
jaja no entendí nada ??

un par de rayitos de sol? :P