12.5.08

La gran ola.

¿Saben qué siento?

Las cosas están demasiado tranquilas. Me refiero a los estados de ánimo de la gente y de todo. Tengo, a pesar de que políticamente vea las cosas mal manejadas y sus frecuentes desastres, la impresión de que la gente está sospechosamente de buen humor, invirtiendo en buenos proyectos, abriendo locales, desarrollando ideas y eso me suena medio peligroso.

No sé porqué presiento que se nos viene un gran desastre. Al margen de que todos hablan de un nuevo corralito y eso, no me preocuparía tanto si supiera que estamos todos más que preparados para hacerle frente, habiendo ya pasado por uno. Pero ¿y si no es así? ¿si nos cae como una bomba atómica y nos saca de vuelta la juventud, la fortaleza y el buen humor?

Es cierto que los argentinos somos un poco como el Ave Fénix, que a cada rato resurgimos de las cenizas, pero en esta oportunidad... ¡realmente no quiero que se acabe la luz del sol!!!

Sería una gran cagada y ahora sí que todo el mundo mandaría a la mierda el tesón que puso en reconstruir sus vidas.

Esto viene a cuento porque hace dos días que no me puedo sacar de la cabeza una imagen muy rara.

Estamos todos charlando en la arena mojada de la playa, pero no cerca de la arena seca, sino a la sombra de una gran ola que todavía se está terminando de formar, como un paredón de dos metros de largo, y abajo ninguno sabe que está a punto de romper.

Estamos disfrutando de la arena mojada que, sin que nos demos cuenta, se está llevando vorazmente todas las cosas que hay en la orilla, chupándose todos los caracoles, los peces y hasta los juguetes de los nenes.
Pero ninguno es consciente.

¿Qué es realmente esa sensación?
¿Puede ser que volvamos a caer en esto?

¿Podemos, sinceramente, darnos el lujo de disfrutar el momento sabiendo lo que se nos viene?

***

3 comentarios:

Anónimo dijo...

lo hicimos durante los noventas
el resultado tiene fecha 2001 y se lo llamó el artenginazo, algunos lo llamaron así en todo caso. igual te señalaría que a toda esa buena onda y proyectos que la que hablás (de la que debo decir es porque estás en un sector acomodado donde las oportunidades no sobran pero hay) se debe justamente a tu cículo social. Con la dimisión del ministro de economía escuché de grupos inversores extranjeros que decidieron invertir su dinero en un país más seguro, digamos. Por otro lado, fijate en la calle, la gente está lista para tirársele encima al primero que los mire mal. Si no hay conflicto explicito, enfrentamiento , lo que se dice quilombo, es porque la sociedad no está polarizada sino fragmentada.
Sociedad y política aparte, en el reino de las imágenes poéticas yo siempre que voy al mar lo miró y siento que es una gran ola. Si te tapas un ojo y perdés la profundidad que te da la vista bifocal realmente sentís un muro que se viene.

Silvia dijo...

es cierto que en mi sector hay oportunidades... pero también es cierto que me estoy metiendo en un mundo de profesionales habiendo salido de un mundo de comerciantes, que conoce buenas y malas por igual, asiq acomodado es relativo a la época.
y lo que hoy percibo como distinto -dentro de la realidad de mis 25 años- a la crisis del 2001, es que no veo (al menos desde mi quizá desatinado termómetro personal) el mismo decaimiento moral, la misma desesperanza, las mismas depresiones personales que hubo en el 2000, previo a la crisis. quizá sea yo que no percibo el mismo tipo de sentimiento?
lo que noto es la rabia de la ridiculez, la violencia que desatan las decisiones del gobierno, pero a la vez la gente sigue consumiendo, sigue yendo a recitales, sigue saliendo de vacaciones aunque sea a la esquina... no está desganada a morir como en otras épocas.
y eso es lo que espero que no pase.

PD: lo que yo también escuché, ya que hablamos de inversores, es que ahora nadie, pero NADIE; -shh! porque esto es un secreto- guarda su plata en el banco.

quizá por eso estemos todos más contentos. ;)

Edu Blake dijo...

Sil, ¿qué es lo que me decias sobre causas perdidas en mi blog...?

Jajajajaja.

A pesar de todo, sigo esperanzado.

Aunque debo decir que tu comentario me hizo venir a la mente una frase popular, un poco apocaliptica para mi sentir:

"Bailando en la cubierta del Titanic"

Otro día que mi cerebro no este tan quemado (vengo de una reunión del consejo de administración del edificio, y me dejaron la cabeza a la miseria...) escribo una reflexión más profunda y seria.

Pero mientras, a mantener la esperanza.